Juanita está de lo que se yo. Ella sale a las 6:00 PM. Pero si ahí trabaja Servando, del depto de contabilidad. Los otros días nos encontramos en el piano-bar. Déjame llamarlo para que me presente a Juanita. Haber si con suerte, inventamos una salida.
- Aló Servando cómo tu estás.
- Bien, ¿quién me habla?. Es Frías. Frías como tu estás.
- Bien, ya no te veo por el piano-bar.
- Si tu supieras que estuve el viernes pasado, pero me fui temprano. Y tú ¿en qué estás?.
- Servando y esa recepcionista de tu empresa.
- Tú me hablas de Juanita.
- Ah se llama Juanita.
- Ella está buena, pero no creo que sea fácil de salir con ella. El jefe la tiene chequeada y el novio la viene a recoger todos los días.
Frías se inventa enviarle un ramo de flores, a pesar de las referencias que le dio Servando. Esto, en una personalidad como Frías lo tiene sin cuidado. Juanita al recibir el ramo de flores, sonríe, sobretodo porque sus compañeras de trabajo la ven con admiración. Ya ellas quisieran recibir un ramo de flores de algún admirador aunque tengan novio. Empero este ramo de flores equivale a un regalo envenenado, pues sin saber, estaba frente al motivo de su posterior liquidación y ruptura con su novio, además de entablar una relación frustrante con Frías. Todos los que conocían a Frías sabían que éste era como el pica flor, que vivía saltando de relación sentimental a otra.
- Señor Frías muchas gracias por sus flores.
- Tú te mereces eso y mucho más.
Esta iniciativa de Frías, me refiero a las flores, llegó a oídos del Gerente, quien gustoso hubiera querido enviarle un ramo de flores a Juanita porque le gustaba, pero que tenía que guardar las apariencias. El gerente no vio bien que vendedores estén enamorando a sus empleados. Así que decide poner coto a este flirst, llamando la atención a Frías en la próxima ves que lo vea.
- Señor Cardoso usted necesita una buena cobertura de riesgo en su empresa. Permítame presentarle un plan completo y económico.
La oportunidad era evidente y oportuna. Cardoso tenía frente a Frías, tratando de venderle un plan de riesgo. Así que optó por abordarlo sobre el caso de la Juanita.
- Mira Frías cuanto quisiera comprarte ese seguro de riesgo porque mi empresa lo necesita, pero me he enterado que tú estás enamorando a mis empleadas. Eso no lo veo bien. Estas se han quejado conmigo, así que yo quisiera que no vuelvas a mi empresa.
Con esta decisión Cardoso mató dos pájaros de un tiro: se quitó a una competencia fuerte en Juanita y evitó mayores gastos en seguros improductivos para la empresa.
jueves, 17 de julio de 2008
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